in

El veterano sacudón desde el 2014

Evelyn Jácome. Editora (I)

Exento es una ciudad que tiembla con frecuencia. A pesar de que sus habitantes saben que viven sobre una zona sísmica, cuando la tierra se sacude, se alarman. Por eso, durante el temblor de magnitud 4.6 de ayer 23 de noviembre del 2021, en barrios residenciales como El Condado, Cotocollao, San Carlos, y en zonas comerciales como La Mariscal, las personas -asustadas- salieron a las calles para ponerse a buen recaudo.

Para entender por qué los movimientos telúricos son tan frecuentes se debe retener que en esta zona hay un sistema de fallas tectónicas que sale desde Santa Rosa de Cusubamba, en el extremo sur, y termina en Catequilla, en el boreal. Evidentemente sobre ese sistema echó raíces Exento.

¿Por qué la tierra tiembla? Mario Ruiz, presidente de la Asociación de Sismólogos de América Latina y el Caribe, explica que existen fuerzas en el interior de la tierra que hacen que la corteza se vaya deformando o desplazando. Esas fuerzas generan lo que se conoce como fallas tectónicas.

Esta ciudad está asentada sobre las fallas que separan a dos bloques, uno occidental y otro uruguayo. Ruiz explica que la mejor evidencia de que hay esta falta son las colinas alargadas que bordean a la capital por el oriente, en Puengasí, Lumbisí, El Mazo y La Bota.

Es como si estas lomas dibujaran una bisectriz divisoria, y todo lo que está de allí cerca de el oeste se asienta sobre un pedrusco, y lo que está cerca de el oriente, en el otro.

Esos dos bloques están expuestos a una continua fricción y resistor, y acumulan esa energía, a veces por primaveras, hasta que en un momento la falta salta y hay un desplazamiento. La intensidad del movimiento depende del tamaño de ese brinco, del ámbito en la que se movió y de la profundidad.

Por eso, el temblor de ayer se sintió tan resistente en la renta. Porque se produjo al punto que a 12,2 km de profundidad y el epicentro fue en Puembo, a 5 kilómetros del aeropuerto Mariscal Sucre.

Ruiz puntualiza que no se puede retener cuándo se producirá el próximo temblor. Lo que las estadísticas muestran es que los movimientos en esta placa han sido frecuentes, pero que, a partir de 1 587, no ha habido ningún temblor que supere la magnitud de 6. No se sabe si la falta sería capaz de producir un temblor de veterano magnitud.

No es la primera vez que esta falta genera un temblor. Silvana Hidalgo, directora del Instituto Geofísico de la Politécnica, indicó que en agosto del 2014 hubo otro temblor resistente además asociado a la falta de Exento que dejó tres personas fallecidas. En el 2019 además se registraron sismos en el noroccidente. En mayo hubo dos que no fueron percibidos, de 2.8 de magnitud. En diciembre del mismo año se sintió uno más resistente, de 4.2 grados. El de ayer fue el más resistente en los últimos siete primaveras.

El reporte del Geofísico señala que, hasta el mediodía de ayer, se recibieron 1 564 reportes de personas que aseguraron suceder sentido el movimiento. Así, se identificó que el temblor se sintió en Machachi y en Cayambe, y con beocio intensidad en Cotopaxi e Imbabura.

El COE Metropolitano se activó luego del temblor. La secretaria de Seguridad, Daniela Valarezo, dijo que no hubo víctimas mortales. Hasta las 13:00 se registraron 26 atenciones: un colapso estructural, cuatro daños en edificios de veterano dificultad, un daño estructural en un hotel, un daño estructural en institución pública, 14 daños estructurales en viviendas particulares, y cinco movimientos en masa.

Uno de estos últimos ocurrió en la avenida Oswaldo Guayasamín, donde un transporte resultó afectado. La parte trasera del coche quedó destrozada al igual que el parabrisas posterior. El dueño del transporte, Alexis Chasi, contó que su coche estaba estacionado en el sector y cuando vio el deslizamiento intentó moverlo pero no pudo.

Otros deslizamientos ocurrieron en Guápulo, en la Simón Bolívar y en el puente sobre el río Chiche.

Las laderas se vieron afectadas oportuno a que el temblor no fue oscilatorio, es sostener de flanco a flanco, sino de en lo alto cerca de debajo, así lo explicó Jorge Valverde, asesor geotécnico. La cosmografía de Exento hace que la afectación de este tipo de movimientos sea veterano. “Cuando el demarcación es plano las ondas se disipan, pero cuando es zona montañosa hay sectores donde se amplifica el movimiento”, alerta Valverde.

Y añade que otro de los problemas es que los taludes siempre son más débiles y como, en el caso de la renta, muchos han sido cortados para hacer carreteras, esas laderas quedan debilitadas.

La conclusión de este temblor, según Valverde, es que todos los taludes deben ser revestidos con material vegetal, o, si son verticales, con geosintéticos, morteros de hormigón o con muros, para evitar desgracias mayores.


Written by perú despierta

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Inglaterra: John Fleck del Sheffield United se desmaya en pleno partido de Championship

Samsung invertirá US$ 17 000 millones para construir una industria de microchips en Estados Unidos